La cinta de Escher
Abel Pohutanik.
La Sonrisa Vertical.
- ¿De verdad te interesa Escher - preguntó
de sopetón, acariciando uno de mis pies.
- ¿Por qué nó - pregunté a mi vez, rozándole
el muslo con la planta del mismo pié.
Introdujo su mano dentro del pantalón y me acarició
la pantorrilla.
- No sabes un pimiento de pintura. Eso se nota -dijo con una sonrisa,
mientras seguía investigando dentro de mis tejanos hasta
donde le daba la mano. Luego preguntó - ¿Tienes
tanto vello en todas partes?
- En todas y también en las partes - le contesté, pero
no entendió el juego -¿Y tú?.