Lectura Leído: 1768 veces.

La cinta de Escher

Abel Pohutanik.
La Sonrisa Vertical.

- ¿De verdad te interesa Escher - preguntó de sopetón, acariciando uno de mis pies.
- ¿Por qué nó - pregunté a mi vez, rozándole el muslo con la planta del mismo pié.
Introdujo su mano dentro del pantalón y me acarició la pantorrilla.
- No sabes un pimiento de pintura. Eso se nota -dijo con una sonrisa, mientras seguía investigando dentro de mis tejanos hasta donde le daba la mano. Luego preguntó - ¿Tienes tanto vello en todas partes?
- En todas y también en las partes - le contesté, pero no entendió el juego -¿Y tú?.

Volver al Inicio de Lectura


Enviar a un amigo por mail

Puedes recomendar este texto a tus amigos si lo deseas, completando el siguiente formulario. Ellos lo recibirán en su casilla de correo.

Nombre:
E-mail: