La Venus de las Pieles
Leopoldo von Sacher Masch.
"Wanda llegaba hasta mí, me anbrazaba,
y comenzaba a besarme; de repente yo sentía que la sangre me
rsbalaba cálida cuerpo abajo. -Qué es lo que haces? -preguntaba
yo asustado. Wanda reía; y al fijarme bien veía que quien
hundía sus garras en mi cuerpo no era Wanda,
sino una osa de gran tamaño".