Roberte, esta noche
Pierre Klossovski.
La Sonrisa Vertical.
Liberada de su calzón en forma de faja,
pero con la mano derecha aprisionada en el puño
del caballero, jamás le ha parecido a Roberte
estar tan desbordada por su propio cuerpo
que tiene que defender, por tantos pliegues que tiene
que cubrir, por tantas redondeces que sustraer, para
lo cual la mano que permanece libre no puede bastar,
cuando ya entre las nalgas de la inspectora se insinúa
la rodilla del caballero y a lo largo de sus muslo
ella siente el cuero de las botas hasta la corva de
su pierna doblada.