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A
propósito del Alexander de Oliver Stone
Respetamos
la obra cinematográfica de Oliver Stone,
decimos que es un buen director de cine, que no es poco, pero al acometer
para las masas una versión de Alejandro Magno cometió, en la opinión de
Aerotica algunas pifias. Una de ellas tiene que ver en
como trata la relación de Alejandro con su amigo de la infancia, luego
amante, lugarteniente y consejero Hefestión.
Las de ambos es una relación amorosa entre iguales, en
este caso dos varones, que son esencialmente
guerreros. En la concepción de
los griegos de esa época la persona
amada, el objeto del deseo o pasión
podía ser y era, indistinto, es decir no se producía un reemplazo de la
mujer por un varón. Y mucho menos el
varón se mimetizaba con gestos
y rasgos femeninos, como vemos en el
filme: un Hefestión de párpados maquillados, con la gestualidad
de una ninfa a la hora de ir a la cama con Alejandro.
Complejo tema el de la sexualidad en la Antiguedad
Clásica, erróneamente fácil de simplificar, remitiendo a lugares
comunes de nuestra cultura contemporánea ese vasto entramado de amistades,
aceptaciones, rechazos, seductores
y seducidos, preceptores y discípulos.
Queda pendiente, quizás no sea el cine el género mas adecuado, una visión
madura de lo que se trataba en verdad. A manera de sucedáneo recomendamos,
para aquellos interesados y que aún no lo han hecho la lectura del tomo
II "el uso de los placeres", de "Historia de la sexualidad"
de Michel Foucault, cuya portada puede verse en Aerotica. |
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