Ha retornado la electricidad: en el dormitorio de encendidas luces; la imagen de Clea, detenida en el umbral, es atrapada por un gran espejo. Mientras Fernando sostiene en sus brazos las piernas de Inma y la penetra, observa esos ojos que se están viendo a si mismos, la espalda del hombre y el rostro de este reflejado en el espejo. De rodillas en la cama, él se ha quedado inmóvil, mientras debajo suyo, la muchacha deja de gemir, para abrir sus grises ojos y mirar también ella a Clea, que fascinada, cierra la puerta, que también es un espejo, a sus espaldas. Deja caer Clea la tela con que se cubre; y ese gesto que la desnuda, ciñe la firme red de hilos invisibles, que abarca y confunde, oculta y revela; para finalmente anudar, los cuerpos desvelados.
En 1932, casi todos los amigos de Fernando junto a sus padres, apoyaron la sublevación del Gral. Sanjurjo; al fracasar esta, algunos se escondieron y otros salieron de España. En una oportunidad, los padres de Fernando, tuvieron que hacerle llegar dinero, y pensaron en mí; por entonces, yo era casi una niña , al decir esto, Inma no pudo evitar una sonrisa , así fue que partí a Ceuta, a encontrarme con mi primo. Llevaba el dinero y la decisión de convertirme en su amante, mas o menos secreta. Poco tiempo después las cosas se calmaron, y los señoritos pudieron salir a pasear nuevamente por Sevilla. En el 36, bueno.. tú ya sabes; cuando el Alzamiento, los propietarios de las tierras, formaron grupos de jinetes armados, y algunas muchachas participamos. La guerra hizo que cambiaran algunos criterios, por tanto, el escándalo en la familia no fue exagerado, cuando dejamos de disimular, Fernando y yo.
Inma manejaba un pequeño Fíat de dos puertas, y hablaba, casi sin mirar a Clea. Las dos mujeres habían retirado el equipaje del hostal y se dirigian a Itálica. Clea escuchaba en silencio, pensando en la única razón de su presencia allí.
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Miguel De Nichilo.
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